Rugen tus puños de cera,
(MEXICANO ES AL GRITO DE ¡JUSTICIA!)
aún derritiéndose bajo el sol de mediodía,
(ACERO, PRESTO, AL HOMBRO.)
derraman gotas de orgullo
(TIEMBLE TU QUIJADA EN ALTO)
en este país de espectros fugaces.
(POR LA IMPOTENCIA DE SENTIRTE TRAICIONADO.)
Tus pasos se estancan en arena movediza
(EL MUNDO GIRA A TU PESAR, MI TIERRA,)
y tragas puñados de espinas,
(CON EL DOLOR QUE TE EMBARGUE)
herencia de este desierto abandonado
(LABRO LAS NUEVAS PAREDES DE TU REINO)
para saciar tu sed de lejanos espejismos.
(Y LAS CORONO CON LAURELES DE ESPERANZA.)
Es sonoro tu desfilar apesumbrado,
(NO HAY QUIEN GUÍE TUS PASOS)
tétrica tu sorda carcajada,
(SOBRE CAMINO DE PIEDRAS, CAMINO DE PLUMAS,)
son tus hijos, los hijos de la injuria,
(TE LLEVEN TUS PASOS AL CORAZÓN DE TU PUEBLO)
es tu madre, madre de todos, madre de nadie,
(A LA MATRIZ OCULTA)
la prostituta que vive en la esquina.
(LA RAÍZ DE ESTE SAUCE QUE LLORA BAJO SU PROPIA SOMBRA.)
Escondes bajo el casquillo de tu bota,
(ECO-ECO)
las paredes del vientre materno
(MADRE-TIERRA)
en el que resguardas tus manos de cera, pies de plomo,
(LIBERTAD-ARRAIGO)
cada húmeda madrugada en descampado.
(HIJO-¿SOLDADO?).

