Pides al gorrión que corra sobre sus brazos y al tulipán que expire un sorbo de carbono: vacías las nubes en torrentes asesinos y asoleas el pecho desnutrido del fénix, soplando a la casualidad sus cenizas. Porque con siglos sobre mi espalda no puedo ocultar mi herencia: sigo volviendo al polvo y emano polvo de … Sigue leyendo Cuando el cielo dice no
