Es en el defecto que me reconozco. No hay fuerza natural que caiga y sobreviva en mí. Y sobre bordes porosos, que se deshacen a fuerza de mirarlos, es que anclo toda mi esperanza. Son mis huesos tan fuertes como la porcelana y mi vientre un recipiente cóncavo que trata de equilibrar la vida: es … Sigue leyendo Presente perfecto
