Ego

Entre mis manos contengo tu pulso,

y viaja desde raíces arcaicas

y cielos con soles diversos,

un haz de energía que me empequeñece. 

 

Ya no soy más yo, 

ni has llegado a ser tú. 

 

Somos, sólo, en conjunción:

alienando nuestros latidos y

el ritmo de la respiración;

caminando al mismo paso

y aprehendiendo trazos de una realidad inerte. 

 

mamá

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Brotas del polvo

que yace expectante en mi vientre;

polvo que se instala y huye a disposición del viento,

que atrapo por un instante entre mis ansias

y se trasmina, de pronto, diluyéndose en la luz.

 

[Haz de mí sólo un paso. 

Devuélveme y respira,  

camina y sé tú]. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario