No hay segundas oportunidades, lo sé. Y sin preparación, te sigo a tientas, te observo en la penumbra, siempre en el mismo lugar, siempre desde diferentes perspectivas. Y es que las advertencias giran sobre cosas tan banales (crecen rápido, la leche, la perilla, el repelente, el monitor, el cinturón) y ninguna es verdaderamente tajante y … Sigue leyendo Sólo es de una vez
