DESPERTAR

[Fue diferente].

.

El rayo de luz insiste tras el velo de la ventana
pidiendo a gritos: 
                               déjame entrar. 

Tu cálido abrazo de obscuridad 
cubrió mi piel vacía (sin adornos ni obstáculos)
y escurrieron gotas de nieve llorando solitarios recuerdos
llevándose a rastras mi voluntad. 

Vuelo con tus alas de olvido 
y ya no importa mi nombre. 
Puedes llamarme Margarita, Venus, Olivo. 
Puedo ser árbol, estatua, tierra. 

Esta noche soy sólo tú. 

Soy el amanecer escondido debajo de la puerta,
la sonrisa pintada en ese rostro distraído. 
Soy el oprimido deseo que no puede romper las cadenas, 
la mantis bailando con las ramas mientras cae la tarde.

El secreto. La obscuridad. El silencio. 
La verdad. La Luz. El ruido. 
La voz. La contemplación. La música. 
Develar. Quitar el velo. Abrir la cortina.
Verte desnudo. 
Verte mirarme de frente. 

Porque, ¿qué es la soledad 
sino ese viaje, sin regreso, hacia uno mismo? 

Porque, ¿qué es la soledad
sino la posibilidad de unirte irremediable y completa al otro? 

Es de noche. 
Tu mano 
en la mía. 

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