DOS TERCERAS PARTES DE TI

Dime que no son tus besos 
de la medida de mis labios
y que tus brazos no son tan amplios
como mis tinieblas y sueños.

Dime que no tiene el palpitar de mi pecho
el ritmo de tus canciones
y que la melancolía de sus notas
no te recuerda mis contadas lágrimas.

Dime que no es mi cuerpo
la corola que atrapa tu lluvia de vida
y que no son mis manos
pluma que cae,

pausada,

para recorrerte entero.

Hay amores,
amor,
lo sé
que nacen para encontrarse.

Hay manos,
amor,
lo sé
que son anclas.

Hay miradas
y hay noches,
amor,
lo sé,
eternas.

Dime que no y,
entonces…
me despiertas.

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