EPÍSTROFE

Mi vida está llena de ti, 
de las palabras de ti
y del recuerdo de ti.

Amanecer
colgando deseos y buenos días
a los primeros rayos de sol,
para saber de ti,
saber cómo la noche cubrió tu lecho
o si los sueños rondaron por tu almohada.

La almohada impregnada de ti.

Ver del cielo nacer colores,
que abrazan montañas
y tiñen lagos
para señalar el umbral.
Ahí donde termina mi cuerpo
e inicia el tuyo:
rosa, naranja, rojo,
arena, oro, ámbar.

El ámbar que me habla de ti,
de ti mirando,
dentro.
De ti derrumbando miedos.

Y decir mañana,
prendida de ti,
anclada de ti.

Anochecer, amor, a tu lado
y volar a ese incierto día
en que pueda nombrarte mío
y que de ti,
de los poemas de ti,
de las historias de ti,
se llene nuestro tiempo.

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